Señora Soledad Calvo

//Señora Soledad Calvo

Señora Soledad Calvo

La primera que vez que voy donde el doctor Zarhi, sentí mucha tensión, estaba muy nerviosa. Tengo una historia de biopolímeros.

Después de 30 años me estaba muriendo, no podía abrir los ojos. Mi garganta se comenzó a apretar, estaba como pelota, para morirse, recorrí a varios cirujanos, y nadie quería hacerme nada, hasta que encontré a mi salvador; el doctor Zarhi. Se arriesgó por mí, tuve una primera cirugía para retirar parte del producto.

La segunda cirugía duró más de 6 horas, él estaba agotado, ya no quería más guerra con tanta cosa que me encontró. Ni más ni menos me habían inyectado silicona industrial en mi rostro… horrible, espantoso. Después de esto mi recuperación de las incisiones fue bastante rápida siendo tan grandes no se notan en plena cara dos tajos de 10cm cada uno, sin exagerar. Es para no creer que después de dos años, junté mi platita y volví a visitarlo. Muy amablemente me atendió de lujo y decidimos arreglar mi rostro con expresión de cansancio, ojos caídos, mucha piel colgando, parecía un gallito de la pasión en malas condiciones… atroz (para cualquiera). Yo soy muy juvenil, mi espíritu es muy joven y alegre, tengo mucha energía, no me correspondía la cara con el alma. Hoy después de 8 días de operada siento vivir cosas diferentes, no en el aspecto estético que yo siempre había querido, para mí fue algo que no me imaginé, pese a que aún no me miro mucho al espejo. Una cosa interna que no sé cómo explicar. Es raro, siento una alegría fantástica, miro el jardín de la casa y la encuentro preciosa, es curioso, están más brillantes. No estoy loca, es cirugía al cerebro, curioso pero cierto. Para que les voy a contar como me ha tratado el personal.

Se pasaron, cada persona mejor que la otra. Amorosas, cariñosas, encantadoras, mejor que en tu casa. Me siento muy acogida, cómoda y feliz. Admiro la capacidad de esta clínica de tener un grupo tan completo, es fascinante encontrar en personas que no te conocen, tanto cariño. No crean que esta sensación no es real, no estoy haciendo propaganda. No estoy pagada como se creería, yo ofrezco mi testimonio para que me conozcan personalmente. No tengo problemas, estoy agradecida y ojalá si tienen algún problema recurran al doctor, es un caballero, tiene manos de ángel y es verdad… hoy ruego a dios mejorarme. Aun no estoy un siete, morada hinchada, un poco adolorida, pero es lo de menos, si es para poder sonreír feliz. ¡Tengo fe de que voy a quedar la raja! Ya les comunicaré mis avances.

2018-01-26T04:04:09+00:00 26 enero, 2018|Categories: Testimonios|